Esta mañana la tranca en La Encrucijada era fenomenal. Tres accidentes casi simultáneos pusieron histéricas a miles de personas que pasan a diario por allí. Como no tenía mucho que hacer me dediqué a escuchar el programa de nuestro ciudadano gobernador del Estado Aragua. Algo así como un "aló presidente" pero en chiquito. La conversación la agarré empezada así que estuve un rato tratando de entender que era lo que conversaba el gobernador con un señor invitado en su programa. El señor contaba que era la cabeza de una familia ya numerosa y que contaba hasta con bisnietos. El gobernador le alababa su condición de padre de familia y de empresario exitoso que con un capital familiar logró desarrollar el establecimiento que ahora expropiaban para hacer un ambulatorio nuevo, algo así como un centro vecinal de servicios médicos. Muy interesante hasta aquí la conversación. El señor en cuestión hasta admitía que habían llegado a muy buenos términos con la gobernación y que todo había sido muy beneficioso para ambas partes.
Pero mi curiosidad comenzó a aumentar cuando el gobernador comentó que el local que expropiaban era muy adecuado para el centro médico que iban a hacer ya que hasta los "cuarticos" podían servir para consultorios o para servicios dentales o cosas así. Y yo me pregunté ¿de qué cuarticos está hablando?
El gobernador prosiguió diciendo que él siempre recordaba ese sitio porque él en su juventud hasta había sido cliente y lo había visitado y que era muy famoso en Maracay. Todo esto con ambigüedades, hablando como tangentemente. Yo seguía sin entender hasta que oí el nombre del establecimiento: el "Buenos Aires".
Resulta que el establecimiento del cual el ciudadano gobernador había sido cliente cuando muchacho es nada más y nada menos que uno de los burdeles más famosos de la ciudad. Casi que choco el carro de la risa que me dió.
Luego la cosa se puso laboral. Que hacer con el "personal" de tan reputado local. Bueno pues la gobernación le ofrecerá becas de estudio a las chicas profesionales cuyos nombres por supuesto quedarán reservados y que hasta quien quita que puedan trabajar en el futuro en el centro medico este.
Pues se acabó el burdel, ahora centro médico. Aparte de la risa que me causó la honestidad del gobernador y lo bizarro de hablar de estas cosas por radio de manera siempre indirecta, a mi me parece una excelente iniciativa para empezar a sanear nuestros barrios.
El gobernador además usó una frase en el programa que me encanta. El capital privado es el capital del pueblo, fruto del trabajo y el esfuerzo. Claro, en este caso mucho del trabajo y el esfuerzo lo hacían las chicas.
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