martes, mayo 20, 2008

En una de cine

A veces me pregunto si está cambiando mi percepción sobre el hecho cinematográfico. Siempre he pensado que el acto de ir a ver una película es parte primordial de lo que es el cine. No es nada más la calidad de lo que uno va a ver, también lo es el hecho de moverse a una sala de cine y disfrutar del ambiente, la compañía y la calidad de la proyección.

Lo digo porque últimamente he dejado de ir al cine. Hace meses que no piso una sala de cine. No solamente por lo caro que es todo eso de las entradas, las cotufas, el estacionamiento, todo. Sino porque como que me resulta más cómodo el cine en casa. Y ya ni siquiera espero que pasen algo bueno en el cable, o compro o alquilo un DVD. Ni siquiera. Ahora, en la actitud digna del mejor de los piratas, me limito a hcer búsquedas en los sitios de torrents y las bajo de la Internet.

La pantalla de mi PC por supuesto que ayuda. Es grandota y cómoda. Y la calidad de lo que he bajado es excelente. Son de esas películas que alguien ha digitalizado directamente de un DVD.

Comodidades de la vida moderna, digo yo.

Aunque a veces extraño el olor a cotufas y el gentío. Creo que los cines seguirán existiendo por mucho tiempo aun a pesar de los torrents.

7 comentarios:

Juan RRR dijo...

Yo será que cada día estoy más viejo, pero eso de hacer cola para comprar entradas, cola de media hora para comprar chucherias (y coger la arrechera de rigor porque nunca tienen sencillo para el vuelto) y luego tener que hacer una cola de 50 minutos para conseguir un sitio más o menos aceptable en la sala con colas que se muerden unas a las otras (olvídate de llegar y sentarte, la maximización del uso de las salas da solo el tiempo suficiente entre función para sacar apurados a los de la función anterior) la verdad es que ultimamente me ha desanimado de disfrutar el cine.

Si mal no recuerdo, lo último que fui a ver fue Juno y por que ya estaba de salida de las carteleras.

RomRod dijo...

yo como que estoy peor que tu. Juno lo bajé usando bittorrent y ya ni recuerdo cuando fue la última vez que fui al cine ni cual fue la película que vi. Y por supuesto fui a mediodía que es cuando casi no hay gente.

Martha Beatriz dijo...

Buenos caballeros,
la última que ví de estreno fué "Lo que el viento se llevó" ;) desde que soy mamá ir al cine se ha convertido en algo muy difícil, a menos que sea para calarse al Harry Potter o a Sherk. La diatriba de ambos me recuerda a un profesor al que llamaba "el amargado" despues de sumar todo lo que implicaba ir al cine - y estamos hablando de casi 30 años - concluía que mejor se quedaba en su casa. Pero precisamente por eso, porque en realidad poco ha cambiado la motivación original - salir de la monotonía - concuerdo con el Rom de que siempre existirá aunque sea para que los muchachos - como yo alguna vez y con "Los tracaleros " se den su primer beso. Saludos

Waiting for Godot dijo...

Soy de las que va al cine, pero en Amsterdam a veces resulta peligroso, hay muchos holandeses hijos de musulmanes que se meten en las salas de cine solo para fastidiar, y lanzan cosas, hacen ruido y molestan a todos buscando pelea, entonces al final es como si fueras al cine a pelear, en mi casa hay un proyector de cine de la misma calidad de los que usan en el cine, prefiero ver las pelis allí muchas veces y con la tranquilidad de mi hogar.
Y sin decir los que hablan por los teléfonos en el cine... creo que poco a poco nos vamos aislando porque mucha gente no sabe convivir en grupos. Besos.

Waiting for Godot dijo...

Ah y además me bajo las pelis por newsgroups que te permiten tener una peli en calidad DVD en una hora :) (cosas de vivir con un loco del mundo de las computadoras) Besos.

Vicente dijo...

agregaría también la limitada oferta venezolana, a veces para ver una buena película (de esas que llaman de autor), hay que ir a salas incomodismas de sillas de madera.
Ni hablar de la gente que se las da de Emilio Lovera, y se pone a comentar a viva voz la película... Si los mandas a callar, terminas metido en una peli de gangsters.
En fin.

RomRod dijo...

jaja Vicente, yo recuerdo que cuando Rodolfo Izaguirre era director de la Cinemateca Nacional hace un montón de años a nosotros nos gustaba sentarnos cerca de él ya que comentaba y criticaba la película de principio a fin, claro en voz baja. Aprendí bastante de cine con él y los foros que moderaba Perán Erminy. Ahora el gobierno bolivariano instaló salas de la cinemateca nacional por todo el país, y son bien buenas. La de aquí en Maracay está en el antiguo cine del edificio de Corpoindustria (ahora convertido en sede de la gobernación) y tiene buenas sillas, aire acondicionado perfecto y hasta un proyector digital de 5000 lúmenes bastante bueno. La cartelera también es buena, vale la pena.