martes, marzo 01, 2016

Las soluciones propuestas

Confieso que no debiera sorprenderme para nada la ineptitud de este gobierno. No debe ser para nada sorpresa considerando que desde que tengo uso de razón absolutamente todos nuestros gobiernos han sido malos y miopes por decir lo menos.

Pero lo de este gobierno revolucionario y bolivariano no tiene nombre. Tienen años promoviendo un modelo de desarrollo rentista, estatista, controlador y autoritario que nos ha llevado a esta mega crisis que vivimos y que, sigo creyendo, muchos en el exterior ni siquiera imaginan. Y recién ahora, ante la mega crisis, descubren que el modelo está malo, pero lo que proponen para resolver los problemas no es más que más controles, más gobierno, más de lo mismo.

No me canso de repetir que nuestros problemas inmediatos son la escasez de alimentos y medicinas, la inflación, la inseguridad personal y el deterioro de casi todos los servicios públicos. Todo producto de un gobierno que controla absolutamente todo y deja poco espacio a la competencia y a la eficiencia. Todo lo convierten en un show político para promover su revolución y su permanencia en el poder, es decir el control de la chequera petrolera.

¿Y qué es lo que he oído hasta ahora?

Que la escasez la vamos a combatir con agricultura urbana. Que vamos a seguir encendiendo motores de la economía (cosa que no hemos hecho para nada en estos casi cuatro lustros de revolución). Que vamos a seguir controlando precios y divisas para que nadie se salga del carril (cosa que ha causado escasez y una distorsión de la economía que la está llevando a la parálisis). Y finalmente que seguiremos estirando la arruga mediante más gasto público.

Subieron un poquito la gasolina, que de gratis pasó a ser muy barata. Ajustaron el sueldo mínimo para que la gente tuviera un poquito más de efectivo. Y dijeron que habría nuevas tasas cambiarias pero eso si, siempre controladas por ellos.

Ah, y muy importante. Crearon un montón de compañías para que las controlaran los militares. Si, los militares. Incluso una de petróleo.

¿Eso basta para eliminar la escasez? ¿Para darle esperanzas a la gente de que pueda ser libre y comprar lo que necesite  y cuando quiera?

Yo lo dudo. ¿O es que hay más y no nos han dicho?

lunes, febrero 15, 2016

Tiempo de crisis en Venezuela



La crisis en nuestro país tiene muchas facetas. A todos nos afecta de manera distinta. Los casos más graves son los que lidian día a día con el viacrucis de conseguir medicamentos en esta economía post apocalíptica. Nada angustia más que tener a una persona amada enferma y no poder conseguir el medicamento que lo alivie o que lo mantenga con vida.

No se consigue nada. A veces creo que los de The Walking Dead consiguen más cosas en su mundo de zombis que nosotros en esta Venezuela post Chávez. También veía el otro día que los vehículos de los que aparecen en la película de Mad Max tienen mejores neumáticos que los de mi carro.

La crisis cotidiana nos obliga a improvisar. La foto muestra mi intento infructuoso de hacer una pasta para lavar los platos. No resultó como esperaba. La mezcla pastosa que fabriqué seguía dejando los trastes grasosos o más bien jabonosos. A lo mejor no seguí la receta al pie de la letra.

El venezolano común y corriente está obligado a improvisar en aquello que se puede. Fabricamos jabones, desodorantes con bicarbonato, comemos más vegetales y plátanos que antes, usamos poco el carro para evitar desgastes. Y economizamos al extremo porque la inflación nuestra es la más alta del mundo.

En lo que no se puede, como los medicamentos, o pañales para adultos, o cosas que necesitamos para cuidar a nuestros enfermos, pues recurrimos a amigos o familia en el exterior. Es desesperante, es extremadamente estresante.

El día a día se nos va en procurarnos cosas básicas como papel sanitario, o comida.

Ya estamos hartos y creo que no hay nadie en este país que no quiera que el gobierno haga algo. Y siguen sin hacer nada. Ya creo que lo que les queda es admitir que no pueden. Pero no estoy seguro de que lo hagan.

miércoles, febrero 03, 2016

El mercadito de hoy

El mercadito de hoy, que limitamos a lo más estricto y necesario, sobrepasó con creces la pensión que le pagan a mi mamá como maestra jubilada. El comentario de mi madre después de pagar y llevar las cinco bolsitas al carro fue corto pero contundente: "no había nada que costara menos de 300".

Y es que ese detalle del mercadito es apenas un detalle insignificante de lo increíblemente vuelto leña que está el país. Para que contarles de los atracos e intentos de atracos de los que me enteré esta semana. O de la inmensa cola de gente que vi hoy para comprar comida, siempre que tu cédula de identidad terminara en 4 o 5. O de los apagones eléctricos y un montón de otras cosas.

Hay gente que describe este despelote a su manera. Algunos muy acertadamente como el artículo de hoy en El Universal que escribió Daniel Asuaje. Otros no tan acertadamente pero igual de interesantes como el tipo este que dice que nuestro país "is so fucked".

Así estamos, fucked.


jueves, enero 28, 2016

El estado de las cosas a esta fecha, o la soberana torta...

Cada año estamos acostumbrados a que los gobernantes hagan sus acostumbrados discursos de "memoria y cuenta" ante el pueblo que los eligió. Los gringos llaman a eso por cierto "el estado de la Unión", cosa que también ellos hacen cada enero.

Enero es pues un bueno momento para reflexionar sobre el estado de las cosas. Y yo escribo estos comentarios míos con la esperanza de que algún compatriota en el extranjero los lea y se informe de manera directa de como están las cosas en nuestra querida patria. A ellos es que entonces les digo que la vaina está muy pero muy seria. Mucho peor de lo que se puedan imaginar.

Los problemas actuales de nosotros los ciudadanos normales y corrientes de Venezuela creo que podemos resumirlos en tres: Inflación (la más alta del planeta según tengo entendido), Inseguridad (cosa que es difícil imaginar aún viendo películas de estas apocalípticas) y Escasez (también inimaginable para alguien que vive en cualquier otro sitio).

Sobre la inflación solamente les puedo comentar que simplemente lo que uno gana no alcanza para nada. De vaina que para comer y cubrir alguna que otra emergencia sencilla. Nada de cosas como reparar el carro, y mucho menos una enfermedad de alguien en la familia. Un sueldo mínimo alcanza para algo así como 6 kg de cebollas, o cuatro pollos asados, imagínense Uds. el resto.

El tema inseguridad es también dantesco. No solamente hay que andar tomando medidas extremas contra el hampa común y el hampa organizada sino también hay que cuidarse de los cuerpos policiales a los que les gusta todo el tiempo andar martillando a todo el mundo a toda hora. Estamos realmente indefensos. Conozco gente que paga vacuna para que no les maten los hijos, gente que tiene que pagar en la carcel un "seguro" para que no les roben el carro, y para que se den una idea creo que NO conozco a NADIE que no hayan atracado o que le hayan robado algo. Ni los niños en las escuelas se salvan. A veces creo que vivo en un país de ladrones.

Lo de la escasez es sencillamente inimaginable. Diariamente veo las gigantescas colas y congestionamientos en todos los supermercados y establecimientos de venta de comida o de medicinas. La gente desesperada por comprar lo que sea, bien sea para uso personal o para usarlo de reventa en el mercado negro. Conseguir cosas como leche o cosméticos es una tarea titánica. Y lo de las medicinas es sencillamente criminal, ni en el mercado negro se consigue nada.

El estado de las cosas es en resumen una soberana torta. Me sigue sorprendiendo cuando alguien me dice que sigue siendo chavista a pesar de todo. Pero no me sorprende eso, lo que me sorprende es que yo no le rompa el hocico de un carajazo.

domingo, mayo 03, 2015

¿Cómo va a ser la vida mejor?


La gente sigue emigrando. Gente valiosa. Las preguntas de la canción de La Vida Boheme siguen repitiéndose una y otra vez. ¿Cómo va a ser la vida mejor? ¿cómo no voy a llorar?

Esperanza, fe, dicen. Yo creo es en planes y en acciones, nada se da sin esfuerzo. Y un esfuerzo nacional tiene que ser mejorar esto para que la gente no solo no se vaya sino que vuelvan los que se fueron y vengan otros más a tener vidas productivas y felices en nuestra tierra. Y yo quiero creer que trabajo en eso.


jueves, abril 30, 2015

¿Hay esperanza?


La foto es de hace un par de meses y muestra nuestro árbol nacional, el Araguaney, en su máximo esplendor. Es un araguaney en una calle cualquiera de nuestro país. Ver a nuestros araguaneyes en plena floración nos hace reflexionar sobre cuanto queremos a nuestra patria y sobre los valores en los que creemos debiera estar fundada. Y digo debiera porque a veces dudo de si alguna vez alguien tuvo algún tipo de principios para fundar este país. Quiero creer que si.

Y esa es la pregunta que me hago en estos días en que el país se detiene por el asueto del primero de Mayo. ¿Hay esperanza? Es duro pero creo que muchos nos estamos preguntando esto. Y muchos están creyendo que no la hay y deciden emigrar a otras tierras buscando mejores oportunidades o al menos aliviar esta desazón en que se ha convertido vivir aquí últimamente. Hay gente que se siente traicionada por los que emigran. Hay gente también que critica a los que no lo hacen. Vivimos en esa continua discusión. Yo no me meto en eso, creo que cada quien decide libremente lo que quiere hacer y además cada caso es diferente. Cualquier decisión al respecto es respetable, como mínimo.

Pero lo que yo me pregunto no tiene que ver con emigrar o no. Tiene que ver con que si nuestro país, nuestra sociedad, será capaz alguna vez de resolver los problemas básicos que tenemos.

Si hablamos con un oficialista, esas personas que por alguna razón siguen apoyando a nuestro gobierno, vemos que esgrime con facilidad un montón de argumentos que muestran que desde que Chávez se montó en el poder las clases más desposeídas han mejorado su calidad de vida, la desigualdad social ha disminuido y además el índice de desarrollo humano ha crecido. Cifras según ellos indiscutibles. Es cierto pero mi opinión es otra. Creo que las clases desposeídas han mejorado su calidad de vida debido a la redistribución de la renta petrolera, lo cual no es malo en si, el problema es que el como lo han hecho no deja nada perdurable, no se ha atacado la infraestructura productiva del país como para que eso sea sostenible en el futuro. Creo que la gente consume más pero que tenemos una economía totalmente rentista que ni produce ni se sostendrá en el corto plazo. Se ha sacrificado mucho en términos de capacidad productiva y en el recurso humano altamente calificado de la clase media simplemente ha huido del país buscando otros horizontes al no ver satisfechas sus necesidades básicas.

Por ejemplo. Una persona de la clase media actualmente no puede soñar con tener vivienda, tiene que vivir arrimado si se le ocurre casarse por ejemplo. No puede aspirar a comprar un auto, ni ningún electrodoméstico básico a menos que se anote en alguna "misión" del gobierno que como clase media no por lo difícil que es el trámite. A duras penas además puede cubrir la educación de sus hijos y no puede pagar un seguro médico decente a menos que trabaje en alguna empresa grande que lo provea de este beneficio. En fin, esta persona está atrapada en una situación que lo deja trabajando de sol a sol por unos ingresos que no le sirven para nada. Y a todo esto sumemos el problema de la escasez de productos básicos como leche, carne, pollo, huevos, cosméticos de cualquier clase, etc. Colas y racionamiento por todos lados o en su defecto mercado negro.

Es como para desesperarse. Y la gente está llegando al llegadero.

Pero hay economistas que si bien piensan que la cosa está a punto de estallar creen que hay esperanza en que todo mejorará. Apuestan a que el gobierno se de cuenta de que es mejor unificar el tipo de cambio y liberar precios para aliviar la escasez y promover la producción que reactive la economía. Muchos creen que la economía se encuentra actualmente secuestrada por mafias que se benefician groseramente de los diferenciales cambiarios y del mercado negro y de que el sistema actual es inherentemente inestable.

Yo no tengo la más mínima idea de que ocurrirá. A veces veo ejemplos que nos da la historia como el de Cuba que llevan décadas en la pelazón y nada que cambia el sistema. A veces también recuerdo lo que ocurrió en la URSS que se derrumbó todo por su propio peso. Pero estamos en otra época, tenemos nuestra propia dinámica como sociedad. Somos diferentes y pueden pasar cosas muy diferentes. Y mientras no pasa nada seguimos en el deterioro. La criminalidad rampante e impune, la corrupción de todo lo que sea oficialismo, la gente sobreviviendo a costillas de no tener ética ni moral y la infraestructura del país deteriorándose a pasos agigantados.

¿Hay esperanza? Quiero creer que si. No tengo otra opción.

martes, abril 21, 2015

La economía venezolana en estos tiempos


En el aragüeño pueblo de Mariara a un tipo se le ocurrió montar una granja de cría de avestruces hace ya unos años. Hace poco pasé por allí y, a modo de paseo, se me ocurrió entrar a dicha granja a curiosear.

El sitio en cuestión debe tener unas diez hectáreas y aloja unos catorce corrales donde crían a las avestruces en tríadas. También tiene establos para polluelos de avestruz y para otros animales de granja. No conté cuantas avestruces habían pero estimo que deben ser como sesenta. La curiosidad le cuesta a uno Bs 50 por persona y aparte de eso hay una especie de choza de palma que se está cayendo donde uno puede comprar comida para darle a las avestruces en bolsitas de Bs 20 y refrescos y algunas golosinas también. Las avestruces lucen saludables y, aunque no lo parezca, puede que hasta resulte un negocio rentable eso de tener esos animalones criados para carne. Pero el sitio en general parece orientado a ser solamente un parador turístico barato. Un sitio para pasar el rato y para que los niños puedan corretear por el lugar, darle comida a las avestruces y tal vez hasta dar un paseo a caballo. Nada del otro mundo la verdad pero ilustra lo apocado de nuestra economía en estos tiempos. Y lo digo porque tengo la impresión de que en otras latitudes una instalación de esta naturaleza sería todo un super negocio y hasta tuviera carnicería y venta de souvenirs, algo así.

La economía en nuestro país en estos tiempos, sobre todo en el interior del país, tiene un cariz de negocios de supervivencia. Mucha buhonería e informalidad, de hecho este negocio de turismo de avestruces es completamente informal, y mucha improvisación y trabajo con pocos recursos en un mercado muy restringido. Con una moneda nada estable y sin acceso a divisas es bien complicado diseñar cualquier negocio. Incluso un negocio de avestruces que parece haber migrado a vender entradas y refrescos para poder completar la nómina.

Me fui del lugar sin haber conversado con el que parecía ser el dueño o al menos el encargado. Estaba muy entretenido contando los billetes de la venta del día mientras vigilaba la nevera de los refrescos. Hubiera querido preguntarle si hay mercado para sus avestruces o simplemente que me dijera como le va. Su respuesta me la imagino como un "no está fácil, ¿no me ve vendiendo frescos?".

viernes, abril 17, 2015

¿Hora de dolarizar?

Dolarizar la economía. Ya hay gente hablando en serio de esto. Se hizo en Ecuador no hace mucho y creo que les ha ido bien así que por que no aquí en Venezuela.

No soy economista ni pretendo serlo. Pero si soy un ciudadano que sufre en carne viva el despelote en que se ha convertido nuestra economía estos últimos meses. En términos reales nos hemos empobrecido de una manera que nunca habíamos visto. La inflación y la devaluación se han encargado de hacer papilla nuestro dinero y nuestros ahorros, tanto que creo que no falta mucho para que empiece a tambalear el sistema bancario. Y si no se va al suelo todo es porque simplemente ya todo está casi en el suelo.

Con las cosas como están hoy un profesional en un puesto gerencial no puede sino a duras penas comprar comida y darse uno que otro gustico como una salidita un fin de semana al cine si acaso. Ya es imposible comprarse un automóvil, o una vivienda, o muebles, o si acaso mantener lo que se tiene. Ni me imagino como hacen los que recién están empezando, los recién casados por ejemplo. La alternativa es esperar alguna dádiva del gobierno anotándose en una misión y esperar a que se les haga realidad. Mientras no les queda otra que vivir arrimados. La situación es bien difícil de verdad. ¿Comprar muebles o electrodomésticos? Casi imposible. El sueldo mensual se volvió agua.

Pero, ¿es dolarizar la solución? No tengo idea. Pero algo hay que hacer para no seguir en este marasmo. Supongo yo que si dolarizamos se estabilizará la inflación ya que el BCV dejará de crear dinero inorgánico. Supongo también que ya no habrá ese exceso de liquidez creado por el diferencial cambiario con respecto al dólar del mercado negro. Tal vez así consigamos la ansiada estabilidad, que no lo es todo pero es necesaria para calmar las pasiones y ponernos a trabajar y producir.


Hemos pasado ya por tanto que de verdad no tengo idea si es una solución viable o no. Ni siquiera se si mejorará esto. Solamente sería cuestión de oír como les ha ido a los ecuatorianos y que los economistas nos digan cual es el proceso a seguir. Hay algunos que dicen que si se puede, pero dudo que les hagan caso. Nuestros políticos tienen fama de tomar medidas equivocadas y creo que lo seguirán haciendo por un tiempo más.

jueves, abril 16, 2015

Reactivando esto

Creo que es bueno reactivar el blog. De alguna manera uno puede seguir contando lo que sucede viviendo en Venezuela, sobre todo en tiempos en que mucha gente está decidiendo emigrar. Son tiempos difíciles en verdad, pero las circunstancias de cada uno de nosotros es distinta y eso determina las decisiones que pudiéramos tomar en un momento determinado. Algunos se van, pero otros nos quedamos. Ambos grupos por razones muy pero muy diversas. Los que se van se enfrentan a un cambio radical de vida, de ambiente, grandes retos. Los que nos quedamos seguimos luchando por tratar de crear un país mejor para nuestros hijos, de alguna manera, o simplemente porque no tenemos como irnos. Hay de todo.

Yo creo que mis razones de quedarme o de irme van cambiando a medida que el tiempo pasa. A veces provoca mandar todo al carajo. A veces da miedo que la inflación y la devaluación destruyan planes con la facilidad como una ola disuelve un castillo de arena. A veces también nos llena de mucho temor, que a veces raya en el terror, el clima de inseguridad que vivimos, expresado en cosas que le pasan a familiares, a gente conocida, a vecinos.

Hay gente soñadora en nuestro país. Muchos queremos algo mejor. Muchos creen que ya tenemos algo mejor. Creen que para lograr beneficios sociales tenemos que caer en este primitivismo político en que nos hemos hundido. Militarismo, autoritarismo, mediocridad, impunidad y corrupción. Se prefiere mantener en el poder a toda una clase política corrompida y que lo que hace es administrar a su antojo la renta petrolera a cambio de programas sociales de dudosa estabilidad y permanencia en el tiempo. Cortoplacismo mental creo yo. Y no está mal tener programas sociales, lo malo es tenerlos a cambio de condenar el crecimiento económico y de sacrificar la diversidad de opiniones que debe tener una sociedad madura. Tenemos una sociedad sin debate y entregada a sobrevivir el día a día y esperar la limosna de alguna misión. Y no es que no estemos de acuerdo con programas sociales como esa de "regalar" viviendas por ejemplo. El problema es que la gente NO pueda comprarse una a su gusto, no hay manera de hacerlo. Y entrecomillo el verbo regalar porque en realidad no le otorgan título de propiedad a nadie aunque le vendan a los incautos que si.

Seguiré pues soñando y opinando. A modo de catarsis tal vez.

sábado, marzo 03, 2012

Preguntas para Capriles


Henrique Capriles, candidato presidencial opositor, tendrá que enfrentarse a un contendor formidable el próximo 7 de Octubre. Y no me refiero a nuestro super poderoso presidente que domina los más gigantescos recursos suficientes para aplastar cualquier campaña en su contra y para completamente dominar el espectro comunicacional de nuestro país. Me refiero a eso que llamamos “chavismo” y que está ya grabado en la psiquis del venezolano de a pie.

El venezolano común y corriente, ese que está luchando todos los días por llevar la comida a la mesa de su casa, vota de acuerdo a lo que le interesa individualmente, primero, y como colectivo, segundo. Sus intereses individuales por supuesto dependerán de que haga ese venezolano particular en nuestra sociedad. De por ejemplo si es un empleado directo o indirecto del gobierno, si recibe algún beneficio de alguna misión, o de si el CDI o el Mercal de la esquina es algo que no quisiera perder. Pero sus intereses colectivos también son importantes. Intereses como la política que tiene el gobierno actual con respecto al capitalismo yanqui, o las alianzas con países como Cuba, Rusia o China.

Así que hay dos preguntas fundamentales que se me ocurren para el candidato Capriles.
La primera es como garantizará que la gente de este país no perderá beneficios directos como los que obtiene actualmente con las misiones, con las jubilaciones o empleos dependientes del Estado, o el acceso a la salud, a empleos o becas y cosas así. La gente tiene la impresión de que este gobierno si le hace caso a la gente y especialmente a los pobres. Hay infinidad de programas sociales que lo demuestran. Ayer no más a una amiga ciega le regaló el gobierno una lavadora y una cocina (las neveras no habían llegado), aparte de que se encargan de darle computadora, y todos los implementos que necesita un invidente, de gratis. En un barrio que conozco la junta comunal le instaló a todo el mundo tanques de agua y bombas resolviendo de una vez por todas el eterno problema que tenían con el suministro de agua. Eso es lo que ve la gente y definitivamente no lo va a querer perder. Capriles está siendo identificado por el chavismo como alguien que pudiera amenazar estos beneficios ya que en la cuarta república nada de esto parecía existir, puede que si existía, pero esa es la impresión. Y la impresión es lo que cuenta.

La segunda pregunta a responder es respecto a los intereses colectivos. Capriles está siendo calificado una y otra vez como un farsante apoyado por los mismos neoliberales que ocasionaron desastres como el del 27 de febrero del 88. Según el chavismo oficial si gana Capriles los precios se liberarán, PDVSA será de nuevo entregada al imperio yanqui y vendrá una nueva ola de privatizaciones que amenazarán la soberanía de nuestro país. Se cortará la ayuda a Cuba y seguramente muchas de las inversiones sociales que están haciendo países como Rusia o Bielorrusia estarán amenazadas. Todo esto es percibido como malo y como que amenaza nuestra soberanía.

El reto entonces es que Capriles tiene que diseñar una propuesta que suene genuina. Que no suene ni entreguista, ni neoliberal, ni falsa. Y para esto es necesario, muy necesario recurrir, en mi opinión, a la definición ideológica de un gobierno liderado por Capriles. Por supuesto que el chavismo quiere llevar la discusión al terreno ideológico y confrontar a Capriles a sabiendas que para resolver muchas distorsiones económicas actuales Capriles tendrá que aplicar medidas nada populares.

Y la pregunta de las cincuenta mil lochas que se hacen chavistas e indecisos es… ¿la revolución con Capriles continúa o  desaparece?

viernes, febrero 03, 2012

¿Derecho a no ser ofendido?

Después de trece años de "revolución" nuestro país ha experimentado muchos cambios. Algunos buenos, otros no tanto. Enumerar las cosas buenas y las cosas malas de esta revolución es algo que hacen a cada rato chavistas y opositores. Cada bando exalta lo que le conviene, y a veces lo adereza un poco para que parezca mucho más bueno de lo que es o mucho más malo de acuerdo a sus particulares conveniencias.

Pero lo que quiero comentar esta vez no es sobre los grandes logros revolucionarios o sobre las calamidades que nos han traído estos trece años. Más bien quiero destacar un artículo del reformado Código Penal venezolano que dice:


Artículo 147. Quien ofendiere de palabra o por escrito, o de cualquier otra manera irrespetare al Presidente de la República o a quien esté haciendo sus veces, será castigado con prisión de seis a treinta meses si la ofensa fuere grave, y con la mitad de ésta si fuere leve.
La pena se aumentará en una tercera parte si la ofensa se hubiere hecho públicamente.

Este artículo, legal legalísimo, de nuestro cuerpo de leyes, forma parte de esa paranoia oficialista destinada a proteger a su máximo líder, al gran iluminado que dirige los destinos nacionales. Este artículo claramente nos dice que no todos los ciudadanos de este país tenemos los mismos derechos o somos vistos de manera igual ante la ley. Pues no, el Presidente de la república debe ser tratado de una manera diferente y tiene en la legislación un artículo que lo protege contra "ofensas".

Yo no soy abogado ni mucho menos, soy solamente un ciudadano curioso. Pero para este ciudadano curioso este artículo es toda una aberración jurídica. La "no ofensa" no puede ser un derecho consagrado en ninguna ley de ningún país. Es más, ofender debe ser un derecho siempre que la ofensa no sea violenta. Y esto es porque las ideas de todos son plurales y distintas lo que hace que sea posible que en algún momento alguna idea ajena pueda ofendernos. Por ejemplo, yo creo que en la mismísima Biblia hay pasajes que considero muy ofensivos contra los gays y contra las mujeres y no por ello ando por ahí pidiendo que hagamos una ley que tache esos pasajes de las Biblias que se venden aquí. Así por el estilo.

El otro punto es que es lo que se considera "ofensivo" para el Presidente. Eso por supuesto es algo tan pero tan subjetivo que no puede castigarse a nadie por eso. Además el artículo menciona el carácter privado o público de la ofensa... el colmo pues. Esto puede usarse por cualquiera contra cualquiera, sobre todo aquí donde el deporte nacional es hablar mal del gobierno de turno.

lunes, septiembre 19, 2011

¿Qué carajo nos pasa?

La historia se repite una y otra vez a lo largo de nuestra geografía. No es una historia curiosa o rara, es ahora algo común y corriente. Tan común que ya no nos extraña. Nos hemos convertido en indiferentes testigos de una sociedad cada vez más descompuesta. De una sociedad no con signos de una incipiente enfermedad con posibilidad de cura, sino con síntomas de algo grave y quizás incurable. Dicho en criollo, algo se jodió en este país y estamos muy pero muy mal.

Oído de unos amigos este fin de semana. El cuento, de la vida real como se suele decir, lo narra un amigo refiriéndose a un amigo militar que recién sufrió un accidente de tránsito de mediana gravedad. El militar se dirigía a una fiesta cuando por razones no muy claras perdió el control de su carro y terminó estrellándose contra unos postes de una avenida de mi ciudad. El accidente fue tan aparatoso que el amigo militar quedó atrapado entre los hierros retorcidos del vehículo. Inmediatamente otros conductores que presenciaron el accidente llaman a una patrulla de la policía local que acude a prestar auxilio y coordinar el tráfico. El militar aunque atrapado en su carro sin poder moverse, está perfectamente despierto y consciente de lo que ha ocurrido. Ve que los policías vienen supuestamente a ayudarle. Pero, como este país se lo llevó quien lo trajo la cosa no es así. Los policías al verlo ensangrentado piensan que está inconsciente y tratan de quitarle el anillo de graduación que el militar porta. Oro es oro así que hay que quitárselo supongo que pensaron los policías. Cuando ven que el anillo es de la academia militar un policía le dice al otro que busque la pistola que en algún lado debe estar. No estaba, el militar iba a una fiesta y pensó que mejor dejaba el arma en casa. Cuando ve que los policías lo van a robar pues no le queda más remedio que apelar a la discusión con los policías ladrones, les dice que conoce a fulano que también es policía por lo que estos deciden no robarlo porque es amigo de un pana. Llegan los bomberos y una ambulancia con paramédicos que se llevan al militar al hospital. El militar ya prevenido pero casi desmayado por la pérdida de sangre casi que se aferra con todas sus fuerzas a su billetera. Pues para nada... los quinientos bolívares que llevaba se lo roban los paramédicos de la ambulancia cuando por momentos perdió el conocimiento.

 ¿Este es el país de los ladrones o no es así y todavía hay esperanza?

domingo, mayo 29, 2011

Nubes lenticulares


(click para agrandar)

La época de lluvias a veces nos traen bonitos paisajes mañaneros. Los vientos alisios cargados de humedad del mar Caribe se elevan en la Cordillera de la Costa y originan estas nubes con forma de lente. Es como si una ola invisible pasara por encima de las montañas, en la estela de esta ola, debido a la baja presión atmósferica, se forman estas curiosas nubes.

La foto es del pasado viernes en La Encrucijada cerca de las 6 am.

sábado, febrero 19, 2011

Los brillantes



Tengo que vivir con este concepto de países. Una idea bastante primitiva pero es así como estamos organizados en este pequeño planeta. Comunidades algo grandes de individuos comparten una región geográfica, una historia y un montón de otras cosas que llaman "identidad" para conformar países. Algo que supongo que en el futuro dejará de tener sentido. Cuando las distancias geográficas terminen de desaparecer gracias a la tecnología y cuando nuestros genes terminen tan mezclados que se haga muy difícil diferenciar a alguien nacido en Asia de otro nacido en Africa.

Mientras eso no ocurra seguiremos organizados en países, en naciones. Es algo como equipos compitiendo unos con otros en áreas pacíficas algunas y otras no tan pacíficas. Y mi equipo es esto que llaman Venezuela. Lo peor es que no es una opción. No tenemos la libertad de elegir el equipo la mayoría de las veces. Puede que uno con el tiempo decida emigrar y cambiar de equipo, pero esto para la mayoría de personas de este planeta no es posible, ni nunca lo será. Integrarse al equipo donde uno nació suele ser la opción más adecuada y razonable.

Por eso es que uno todo el tiempo debiera pensar en la dirección de este equipo del cual uno forma parte de manera casi irremediable. Uno quiere que su país "progrese". Y para mi el "progreso" es bienestar para todos los integrantes del país. El bienestar es algo que se mide con muchos parámetros. No soy especialista en el tema ni mucho menos pero al menos se que tiene que ver conque tengamos acceso a servicios de salud de razonable calidad (cosa que no tenemos), servicios públicos también razonables (pues tampoco), y que podamos llevar una vida fructífera y sana llena de un trabajo digno y de tiempo de calidad con la familia y amigos (cosa que algunos pueden y otros ni tanto). Para lograr todo esto hace falta generar riqueza. Y no me refiero a riqueza como esas comiquitas donde nos muestran a Rico McPato nadando en una bóveda llena de monedas de oro. La riqueza no es más que crear bienes y servicios que otros quieran de nosotros. Y como estoy hablando de países pues me refiero es bienes y servicios que otros países quieran de nosotros. Hasta ahora lo que han querido de nosotros no es más que petróleo crudo y algo de hierro y aluminio. Pero más nada.

Yo creo que tenemos que hacer un esfuerzo en impulsar la creación de bienes y servicios que puedan ser exportables. Y esto debe hacerse generando los estímulos necesarios para esto. Lo que mejor funciona para generar estímulos es el dinero, me parece obvio. La gente si ve un premio en metálico pues se esfuerza más. Y para generar esta economía productiva que ahora veo casi inexistente necesitamos a los más brillantes.

Nuestro magnánimo y central gobierno debiera saber quienes son esos brillantes, donde están y que hacen. Necesitamos identificar a los más inteligentes y también a los no tanto pero que estén preparados. Identificarlos para estimularlos en desarrollar tecnologías y nuevos mercados para nosotros. Identificarlos porque otros países, esos equipos con los que competimos en la arena global, si lo están haciendo.

Necesitamos también que esos brillantes nos ayuden a crear los capitales necesarios para esa producción local funcione. Y que los mecanismos para invertir, producir y exportar se conviertan en algo sin traumas y fluido.

Suena por supuesto como al tradicional modelo de desarrollo capitalista y depredador. Pues no tiene por que serlo. Creo que todo se puede explorando esquemas de propiedad social innovadoras que hagan que el capital se socialice. Que haga que los bienes productivos, los capitales productivos de este país, estén en manos de las mayorías. Que las mayorías controlen de verdad la economía del país.

Necesitamos a los brillantes liderizando cambios, liderizando investigación, desarrollo y ciencia. Necesitamos a los brillantes diseñando la economía productiva del futuro. Necesitamos a los brillantes ya trabajando en las tecnologías y tendencias del futuro. Gente pensando y trabajando como es que el autobús de la tecnología aeroespacial, la nanotecnología, la bioingeniería, la robótica, no nos va a dejar abandonados.

La foto muestra a los estudiantes Michael Kane y Fiona Lu de la Universidad George Mason en una investigación en bioingeniería.

viernes, diciembre 31, 2010

Terminando el 2010

Los seres humanos evolucionamos en este pequeño planeta que orbita alrededor de la estrella que llamamos Sol. Es lógico que midamos el tiempo con respecto a nuestra estrella madre, y que tomemos como punto de partida de cada órbita un punto de ésta donde nuestro planeta está más o menos cerca de uno de los solsticios. Las órbitas de los planetas son movimientos algo complejos, así que esa simplificación es válida para nuestras mundanas vidas. Nuestro año 2010 de doce meses y de 365 días llega hoy a su fin haciendo que nuestros modernos calendarios pasen una página más y exhiban con orgullo un 2011 nuevo en sus portadas.

Es esta periodicidad de la vida en La Tierra la que nos obliga a examinar estos ciclos. Cada año que pasa, cada 31 de diciembre, solemos ver con atención algunos, nostalgia otros, lo acontecido en el año que termina. Algunos reflexionamos sobre nuestras propias vidas, sobre lo que pasa en nuestra familia o comunidad cercana y también, por que no, sobre lo que sucede en nuestro país en en nuestro planeta.

Casi nunca comento sobre mi familia en estas páginas, lo cual me parece bien ya que la privacía es importante en estos días de exhibicionismo de internet, por lo que creo que es oportuno hacer un par de comentarios sobre el país y sobre el planeta.

Sobre Venezuela solo quiero comentar que de verdad deseo que las ganas de arreglar el país que tienen los chavistas de buena voluntad les abran los ojos y les muestren que con un dictador militarista, autoritario y cuyo objetivo primordial es mantenerse en el poder, es poco lo que se puede hacer. Mis deseos son el ver a mi país convertido en una democracia moderna, tolerante, con respeto a las minorías y que fomente la iniciativa privada y la socialización del capital como solución al grave problema de la pobreza. Esto me parece que no lo entiende el chavismo fanático que está en el poder, que sigue encandilado con el sistema cubano y quien sabe que otras utopías militaristas. Lo que viene es pues un socialismo decretado por nuestro super poderoso presidente sin importarle la opinión del 50% que no votó por su propuesta en las elecciones parlamentarias pasadas y sin importarle que hay una nueva Asamblea Nacional que ahora está completamente inutilizada.

Sobre nuestro planeta creo que lo que más me preocupa es el calentamiento global. No es que no haya problemas peores que merecen nuestra atención inmediata. Como las enfermedades que todavía asolan regiones del planeta, o el hambre y la pobreza, o la desigualdad, la esclavitud y el colonialismo. Pero es que el calentamiento global es el reto más importante que tenemos para sobrevivir como especie. Si no lo enfrentamos con seriedad creo que lo que viene es la extinción. Así que lo que deseo en este día que marca el fin del 2010 es que tomemos conciencia todos del problema y hagamos lo posible por minimizar nuestras emisiones de dióxido de carbono. ¿Cómo se hace eso? Ahorrando energía al máximo... si eso incluye usar menos el automóvil.

Feliz año 2011 a todos.