lunes, mayo 04, 2009

Temblando

Esta mañana a las 4:40 am nos despertó el temblor. La reacción inmediata fue encender las luces, hacer llamadas telefónicas a familiares inmediatos y, por supuesto, conectarnos a la Internet para ver las conversaciones en tiempo real de lo que sucedía en el país. El medio que se lleva el premio es Twitter. Nada como leer comentarios en tiempo real de decenas de personas por todo el país contando de manera breve y concisa lo que ocurre. Cientos de perspectivas locales conforman perspectivas regionales y hasta globales.

Creo que me conecté a Twitter mediante TweetDeck como a las 4:43. A esa hora, apenas a tres minutos del temblor ya tenía varios comentarios sobre el susto. Yo también comenté y me dediqué a leer los comentarios de todos. También aproveché y revisé los medios tradicionales, en Internet nada, en TV tampoco. Funvisis estaba fuera de línea y no había información del sismo. El U.S. Geological Survey ya apenas a unos minutos del sismo tenían una información preliminar. Un poco más tarde ya tenían información definitiva del temblor ya revisada por un sismólogo.

Mientras Globovisión mostraba declaraciones de su gran jefe Alberto Federico Ravell quien de manera torpe usaba el temblor para echarle tierra al gobierno. El gobierno un poco más tarde en VTV también de manera torpe usó al temblor para echarle tierra a Globovisión y a los medios en general. Una discusión absurda en medio de un evento que requería seriedad y profesionalismo. Afortunadamente el jefe de Funvisis Francisco Garcés se encargó de aclarar dudas a la colectividad de una manera muy profesional, aunque algo tarde.

Yo supongo que lo tarde se debió principalmente a que Funvisis todavía debe prepararse un poco más para este mundo super conectado de hoy día. Su página web por ejemplo estaba fuera de línea al momento del temblor con un error de base de datos. Esto es imperdonable en un país donde se supone que la ciencia y la información a los ciudadanos es una prioridad. Pero esas cosas pasan y vamos a suponer que todavía hay que ajustar detalles para lograr un servicio de primer mundo. Pero el reclamo hay que dejarlo allí bien claro. Funvisis merece toda nuestra atención, todo nuestro apoyo y deben tener las asignaciones justas de presupuesto que merece un servicio de esta naturaleza.

Así que en lugar de centrar el debate en las estupideces de Ravell y VTV que como viejas comadres chismosas se dedicaron a insultarse bien tempranito hoy, todos debemos más bien concentrarnos en apoyar a Funvisis y a organismos como Protección Civil y los Bomberos para que el verdadero terremoto que a lo mejor nos viene por ahí un día de estos no nos agarre desprevenidos.

3 comentarios:

Curiosa dijo...

Ya mucho mas tarde se levanto la pagina de Funvisis con la informacion de los 4 primeros temblores.
Muy buen post. Completamente de acuerdo contigo.
Y twitter fue lo mejor a esa hora para la informacion y hasta la tranquilidad.
Como dije en mi post: Bravo por la infociudadania.

holandita dijo...

El Ministro de Todo, habló 10 hs más tarde, y el Alcalde de Miranda, donde se localizó el epicentro, 12 hs después del evento. Quién debía hablar? No sería el de Interior? El de Comunicación? El de CyT? El gobernador? el alcalde? La alcaldesa designada? Afortunadamente en el gobierno se tiene un comodín que da para todo, pero se decidió taaarde.

Es un serio problema de contingencia comunicacional. Las cosas son claras, y la psique colectiva es bastante sencilla de entender: necesita a tiempo que alguien se ponga al frente y dé garantías, eso debe saberlo cualquier autoridad y cualquier comunicólogo-a.

Garcés, compañero de la Facultad, es un profesional dedicado y que ha asumido hace poco Funvisis, pero desde luego, la línea de mando es otra, la cadena que esta vez, y hace un mes-cuando el otro temblor, esperábamos, fue muuuy tardía.

Muy buen post, de acuerdo contigo en todo, excepto en el vocero que debió asumir la responsabilidad: y qué nombre le pondremos, matarile lire lo?

Waiting for Godot dijo...

Este post es excelente y has dicho lo que todos pensamos. Un besito.