viernes, diciembre 05, 2008

El acceso a la justicia

Estaba hoy leyendo sobre la condena al famoso O.J. Simpson a quien enviaron a prisión por quince años. La condena hecha por una jueza del estado de Nevada le recordó al señor Simpson que la evidencia en su contra era contundente. Además le dijo: "Ud. entró a esa habitación. Llevaba armas. Usó la fuerza. Tomó propiedad, y eso, en este estado es robo con el uso de un arma mortal."

Eso me recordó lo que me pasó a mi hace casi un año. Pero el resultado es muy diferente. En mi bolivariano país si una familia como la mía es atracada en su propia casa por un montón de matones armados pues no pasa nada. La policía vino y casi ni miró lo que había ocurrido, nada más se contentó con decirnos que habíamos tenido mucha suerte porque habíamos salido ilesos. Supongo que el reporte policial con la lista de lo que nos robaron quedó archivado quien sabe donde y los maleantes seguirán sueltos haciendo de las suyas.

Nuestro código penal en su artículo 460 dice que a estos señores que nos visitaron les sale pena de presidio de ocho a dieciséis años. Más o menos lo que le metieron a Mr. Simpson. Pero eso si los atrapan.

Y ese es un detalle de nuestro tercermundista país. La impunidad. No atrapan a nadie. Supongo que es que no hay recursos, o es que no nos importa, o es que hay tantos asesinatos que los delitos contra la propiedad son simplemente secundarios. Ciudadanos de a pie como yo no tenemos acceso a la justicia.

El hecho es que hasta los delitos contra la vida como lo son asesinatos y secuestros también quedan impunes. Todo atascado en el gigantesco y burocrático sistema judicial nuestro que sigue contaminado de jueces y fiscales corruptos. ¿No? Pues cuentos hay miles. Y no solo cuentos, evidencia.

Pues yo como simple ciudadano de este país, un limpio más, pues me quedaré cruzando los dedos para no ser otra vez víctima del hampa. Hampa común o hampa oficial, pues aquí hay de todo.

7 comentarios:

Rob dijo...

Que vaina, Romulo. Tendremos que construir ese pais nosotros... para nuestros hijos.....

Juan RRR dijo...

Y cuando los agarran uno hasta duda de acusar:
caso a)
A mi esposa la atracaron pero al ratero lo agarran in fraganti, tenía antecedentes y estaba en régimen de presentación. Nos dicen que en este caso son mínimo diez años pero para la fecha, un años después del hecho, aún no le han hecho el juicio, apenas hace tres semanas fue la presentación ¿Como puede pasar alguien un año preso sin juicio y menos aún en un caso de flagrancia?
caso b) un compañero de trabajo lo secuestran en el carro, se salva porque los detiene una alcabala, pone su denuncia pero al mes lo están llamando, a su casa, para amenazarlo y que retire la denuncia ¿El sumario no es secreto? ¿A quien se le engrasa la mano para que la suministre?

Curiosa dijo...

Tal cual,ahi tienes los casos expuestos por Juan RRR.
Triste,lamentable, da impotencia, pero AQUI es cierto.

RomRod dijo...

bueno amigo Rob, de construir un país así es que debieran tratarse las revoluciones... así que revolucionando ando...

Juan RRR... casos como los que cuentas hay por montones, y lamentablemente todos muy cercanos. Yo creo, por ejemplo, que no conozco a alguien que no lo hayan robado o atracado de alguna manera.

Waiting for Godot dijo...

Vivo angustiada pensando que le pase algo a mi familia, te entiendo, esa es la tierra donde solo hay que esperar a que Dios lo cuide a uno porque la seguridad no funciona y mientras sigan gobernando quienes gobiernan, nada cambiara. Besos.

Kira dijo...

Querido amigo cuanta razón tienes. Lo que no entiendo es qué cuesta dar algo tan básico como sentido dela seguridad. Yo no le tendría tanta resistencia a este "proceso" si por lo menos se viviera con sentido de la seguridad y la justicia. Sería hasta fan del susodicho y todo.

José Luis dijo...

pienso que el problema de la seguridad que principalmente debe ser competencia de gobernaciones y alcaldías, se debe a la inexistencia de mecanismos de supervisión y control. Es decir, si la policía no funciona eficazmente no pasa nada, igual sus dirigentes y las autoridades locales cobran sus salarios.

En una sociedad con equilibrio de poderes y con mecanismos de control, sencillamente no cabe la posibilidad de que un servicio
público funcione mal, sencillamente sería removidos o enjuiciados los responsables de brindar el servicio, para ello fueron
puestos allí por el pueblo y se les paga con el dinero de todos.