miércoles, agosto 01, 2007

Trueque

Estuve leyendo una noticia publicada en El Nacional sobre la puesta en práctica del trueque en el municipio Urachiche del Estado Yaracuy. La noticia habla sobre el uso de las "Lionzas", una especie de moneda local que creo que es puesta en circulación por las organizaciones comunitarias involucradas en este mercado de trueque.

La noticia la leí fue en el foro de Noticiero Digital, foro que por no ser moderado se ha convertido en una especie de basurero estilo Fila de Mariches donde no se discute sino se intercambian excrementos. Lo primero que uno puede ver de los foristas es una tendencia casi que inmediata a satanizar este experimento. La lógica es simple, si viene de Chávez huele a comunismo y es malo. Se leen epítetos como "retrógrada", "empobrecedor", "anacrónico", "bochinche". En fin, un montón de análisis prejuiciados y simplistas.

Yo creo que los que están impulsando estos experimentos de locos no tienen ni un pelo. Lo que creo que se busca es mejorar el nivel de vida de la gente. Y esto, en comunidades rurales puede ser muy efectivo. Los mercados de trueque permiten que los participantes en estos mercados intercambien libremente sus bienes y servicios sin que factores externos como la devaluación del bolívar los afecte. Ellos crean su propia moneda y crean sus propias reglas de intercambio. Liberalismo puro. Quizás lo que le parezca a algunos negativo es que no hay acumulación de capital ni ahorro, pero si uno se pone a ver uno se da cuenta de que esto no es un sistema para ahorrar o para acumular capital, así que no tiene cabida la crítica.

Sería interesante conocer más en detalle las reglas de estos mercados de trueque ya que el artículo del periodista solamente da una visión limitada de este asunto. Yo mismo critiqué en el pasado el como estaban implantando el método en Miranda. Según el artículo que citaba en aquella nota, me parecía que se metía a la gente de manera forzada en el sistema de trueque. No se si es así en Urachiche, pero por lo que cuenta el periodista de El Nacional me da la impresión de que es voluntaria la participación, como debe ser.

5 comentarios:

Lorenzo Albano F. dijo...

Yo lo veo problematico:

Cualquier negocio, por poco importante que sea, necesita CAPITAL. Para hacer frente a eventualidades, para poder recibir prestamos para mejoras y ampliaciones, para la actividad del proximo año/temporada, para los insumos... De donde saldran estos, si no es posible acumular un dia para una oportunidad futura?

Solo intercambian bienes de consumo (por lo que parece), de donde sacaran los medios de produccion? De papa estado?

Aparte del hecho que hay una tasa de cambio mas o menos arbitraria entre Lionzas/Bolivares. Cuanto crees que dure, siendo ademas que los Bolivares pueden ser usados y aceptados en toda Venezuela?

RomRod dijo...

asi es Lorenzo, como un paliativo temporal en épocas de alta inflación no le veo mucho problema. Pero si no hay ahorro (palabra más bonita que esa de acumulación de capital) pues no habrá recursos para invertir en crecimiento de la infraestructura de producción o para simplemente mantenerla.

Yo creo que el experimento puede durar si es entre asociaciones productivas locales. Puede ser una forma de no gastar "divisas" foráneas, que en este caso serían los bolívares.

Lorenzo Albano F. dijo...

Rom, el uso y comercio de las "divisas" en actividades economicas, nacional o internacional, JAMAS ha provocado inflacion, o exceso de liquidez, especialmente si se deja que sea el mercado que actue libremente.

Si quieres buscar al responsable de cualquier falta a este respecto, busca al ente emisor irresponsable.

RomRod dijo...

exacto, es ese ente emisor responsable el que no tiene nada que ver con las transacciones locales entre este grupo de actores. Por eso digo que el trueque local puede ser beneficioso ya que es influido solamente por variables económicas del entorno local.

sol_espectral dijo...

Creo que estan entendiendo que este sistema es excluyente del sistema formal del dinero y no es así, se trata de una estrategia de comercialización complementaria, por supuesto libre y voluntaria para quienes deciden sumarse a él. Así que lejos de impedir el ahorro, lo favorece, ya que lo que se consiga en el sistema de intercambio solidario no se lo consigue por dinero, con el consiguiente ahorro que esto implica.