martes, octubre 02, 2007

Propiedad Intelectual Revolucionaria

En la lista de correos de Solve me entero de la propuesta que hacen sectores de los llamados trabajadores informales para reformar el artículo 98 de la constitución nacional. La propuesta de reforma de este artículo está publicada en Aporrea.

Al leer la propuesta me hice un montón de preguntas que envié a la lista con el ánimo de que los participantes debatieran sobre este delicado asunto que nos afecta a todos. Mis preguntas fueron estas:

"¿Cuáles son las implicaciones de esta propuesta de reforma? ¿cómo impacta esto a los acuerdos con la OMPI? ¿cómo impacta el comercio nuestro con otros países?

¿Un artista popular podrá vivir de sus creaciones? ¿tendría derecho exclusivo sobre los beneficios materiales de las copias hechas por ejemplo a las canciones que componga? ¿o los buhoneros vendedores de CD's también tienen derecho sobre esas copias?

¿Si aprueban esto entonces el plagio y la piratería serán legales? ¿los buhoneros podrán seguir haciendo plata con el esfuerzo ajeno? ¿nadie castigará a los distribuidores y copiadores de CD's a granel que como sabemos no son buhoneros?

¿Cómo se incentiva la creación científica e industrial con esta modificación? ¿O va a ser una especie de altruismo a juro y cada creación será para beneficio de la comunidad? ¿No es mejor explotar el deseo de lucrarse con las creaciones propias y las ganas de hacerse millonario de la mayoría para que con estas invenciones se beneficie la comunidad a través de impuestos y creación de empleo?

¿Cómo es eso que una patente o el uso exclusivo de una marca es un monopolio? ¿Si es así entonces mi casa o mi negocio también son monopolios ya que solamente yo las uso y las exploto?

¿Por qué se usa el artículo 27 de la declaración de derechos humanos, que dice por cierto lo contrario lo propuesto, para justificar la reforma? ¿No es el segundo párrafo de este artículo algo completamente en contra de lo propuesto? ¿Sobre todo la parte donde dice "materiales"?"


Las preguntas han servido para que el hilo de la conversación se extienda y la gente comience a dar sus puntos de vista. Y creo que hay de todo un poco. Los hay radicales que quieren imponer que se elimine la propiedad intelectual y los hay los más moderados que proponen que todo acto de cesión de la propiedad intelectual para hacerla libre debe ser un acto voluntario.

Pero el artículo de Aporrea da para mucho. Sobre todo para darnos cuenta de por donde viene la pelota en estos tiempos de revolución.

2 comentarios:

Felipe dijo...

Creo que renunciar a la autoría de algo por default es una estupidez. Definitivamente el enfoque debería ser que quien tiene el derecho sobre la autoría de algo es su autor y no las disqueras, editoriales, etc.

Por otro lado, hay que ver como aplicamos un poco de la teoría del software/conocimiento libre y ver como se sostiene económicamente, en un contexto donde todo es libre. En estos momentos me parece que en el caso de los libros y música, estas obras que se difunden bajo licencias permisivas tienen una gran ventaja porque se dan a conocer más fácilmente. Pero si todo fuera libre, entonces qué pasa? En cuanto a los músicos, creo que pueden vivir de conciertos. En cuanto a las películas no estoy muy seguro como (no quisiera que estuvieran llenas de propaganda, incluyendo propaganda del gobierno). En cuanto a los escritores, pudieran vivir de propaganda en sus páginas/blogs, o dando asesorías.

Ojo, no creo en un esquema donde el estado lo financie todo, ni que todo sea privatizado. Porque siempre ocurre que quien paga lamentablemente tiene influencia sobre las obras.

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En otro orden de ideas, dale una mirada a este artículo donde Eva Golinger entrevista a Noam Chomsky. Dice algunas cosas bastante interesantes.

http://www.venezuelanalysis.com/analysis/2659

Iria dijo...

La verdad es que el tema de la propiedad intelectual puede ser medular en el debate constitucional porque allí se entrecruzan asuntos fundamentales como el derecho a la información, el valor de la generación de conocimiento, la libertad de creación, la autonomía universitaria, el derecho a la salud, la productividad económica, la libertad de expresión, las patentes, la transferencia de tecnologías, los acuerdos comerciales, la libre empresa, la generación de riqueza y su redistribución equitativa, el derecho al ocio creador, el emprendimiento económico. No creo que pueda darse una respuesta simple y dogmática a un problema tan complejo.

Espero que ese debate se dé intensamente no sólo en SOLVE sino también en la comunidad universitaria, en centros de investigación científica y en los grupos de trabajadores culturales.