martes, junio 19, 2007

El post de Gubatron

Leyendo blogs me topé con esta nota que publica Gubatron donde cuenta de esta tiendita que encontró durante su viaje por el estado de Vermont. Un comentarista de nombre "Víctor R." le reclama que quiera más a su país, que aquí en Venezuela también hay ejemplos buenos.

En parte le doy la razón a Víctor. Acá también uno consigue gente honesta y que trabaja de buena fe. De hecho me atrevería a decir que casi todos los negocios que se hacen en nuestro país se hacen de buena fe... claro como el sistema judicial es lento, ineficiente y caro, no nos queda más remedio que confiar en la gente.

Pero el punto que destaca Gubatron es muy válido. A él le gustaría que hubiera muchos más casos en Venezuela como esta tienda que él encontró en Vermont. Donde el dueño o la dueña simplemente confían en que los clientes tomen lo que necesiten, paguen y además se den el vuelto con el sencillo que dejó en el platico.

Y vuelvo a lo de la honestidad y a lo de que seamos un país "en desarrollo". Esto último para mí significa que todavía somos un pueblo algo inmaduro visto desde el punto de vista de las venerables sociedades europeas. Es decir, actuamos como muchachos. Nos comemos los semáforos, no respetamos las leyes, nos cuesta mucho hacer civilizadamente una cola, y hasta hacemos lo imposible por robarnos algo de una tienda, aunque sea un cambur. Recuerdo a un amigo que decía "aquí hay mucha gente honesta, somos un país de gente honesta". Yo sonreía y recordaba los trenes en Europa donde tienes que pagar el boleto pero nadie nunca te lo pide durante el viaje, y aun así todos lo pagan.

Si tenemos gente honesta, pero también tenemos una cultura que a veces tildo de infantil. No es que sea mala en sí, pero nos causa muchos aprietos a la hora de vivir todos de la manera más cómoda posible. Así que no están de más anécdotas como la de Gubatron para reflexionar un poco y trabajar entre todos para que podamos confiar más en todos y que esa honestidad que muchos pregonan de verdad se refleje en un día en que pueda dejar el carro en la calle con la llave pegada y no le pase nada.

5 comentarios:

Tati dijo...

Hola RomRod!!
Yo tambien creo que la gente se complica demasiado, el post no fue hecho con las macabras intenciones que muchos entendieron, simplemente creo que se quizo mostrar una practica honesta que desgraciadamente para los que conocemos la inseguridad nos parece realmente impresionante que aun exista. Este post no tiene sentido para ciertas culturas, pero lamentablemente para nosotros si, se por la falta que sea, asi es como demostramos que realmente tenemos que objetivamente mirar a nuestro alrededor, y fijarnos que si existen otras maneras de ver la vida y ninguna es criticable, por que caeriamos en el trillado tema de la Libertad!! Un abrazo desde este lado del charco!! Se te aprecia mucho por aqui.

RomRod dijo...

jeje si, la capacidad de autocrítica es algo complicado cuando se tocan temas como "la patria" y esas cosas. Yo lo interpreté igual que tu. Y gracias por el aprecio, saludos a todos los maracayeros de por allá.

Juan Carlos Chirinos dijo...

Ojo, Romrod: aquí en EUropa puedes viajar en tren sin comprar el boleto: bajo tu propio riesgo, porque si pas aun revisor y te pide el boleto y no lo tienes por vivo, la multa que te cae encime -y que en general debes pagar en ese momento- es varias cientos de veces el valor original del boleto. Así que es mejor pagar tu vaina y evitar problemas. Pero es verdad: en una sociedad donde las cosas están mejor organizadas no es necesario ser tan "vivo"; siempre que paso por un parque aquí en MAdrid y veo los dispensadores de bolsas para recoger la mierda de tu perro, pienso que en Caracas esos dispensadores durarían tres media hora. Quizá llegó la hora en que los ciudadanos demostremos que podemos organizarnos sin la tutela del papá estado.
¡un abrazo!

Juan Carlos Chirinos dijo...

no aclaré el punto original: quizá aquí en Europa no es necesario tanto control por parte del Estado por dos razones:
1 las leyes son durísimas con los infractores
2 Se cumplen las leyes
Siempre me sorprende la confianza que me despierta un guardia civil; si veo un guardia civil sé que hay un mínimo de sgeuridad; pero se veo un PM salgo corriendo, porque la policía de Venezuela nunca se ha ganado mi respeto como ciudadano.
abrazo!

RomRod dijo...

tienes razón Juan Carlos, el punto clave es respeto y confianza. Aunque esto hay que extenderlo a todos los ciudadanos, respetar y confiar en todos, que todos confiemos y nos respetemos. Pero falta mucho para eso mi amigo.