La indignación de un plagio
El plagio es algo detestable. Que le fusilen a uno un artículo de su blog para colocarlo en un diario de circulación nacional es algo de muy pero muy mal gusto. Y ni hablar de la mediocridad del plagiador que tiene que usar la redacción e imaginación de otro para cumplir con el trabajo que le asignaron. Un vulgar copiar-pegar, para usar la jerga moderna.
¿El plagiador? Alguien llamado Néstor Valecillos de El Diario de Caracas.
El plagiado, nuestro amigo, arquitecto y conocido bloguero Guillermo Amador.
Como mínimo la comunidad bloguera debiera pedir que el Diario de Caracas presente unas excusas públicas ante este evidente plagio.
¿El plagiador? Alguien llamado Néstor Valecillos de El Diario de Caracas.
El plagiado, nuestro amigo, arquitecto y conocido bloguero Guillermo Amador.
Como mínimo la comunidad bloguera debiera pedir que el Diario de Caracas presente unas excusas públicas ante este evidente plagio.







