sábado, enero 28, 2006

A veinte años



Estaba yo en mi oficina regresando del almuerzo cuando un compañero de trabajo que si almorzaba en su casa me comentó de la noticia de la explosión. Eran tiempos donde no había Internet ni celulares. Nuestra conexión con el mundo dependía de los noticieros que difundían imagenes que llegaban "vía satélite".

Recuerdo lo que sentí. Algo así como que el estómago se te aprieta. Desconcierto y luego tristeza.

Siendo de la generación que vió de niño la llegada del hombre a la Luna, el tema de los vuelos espaciales siempre ejerció una fuerte atracción sobre mí. Ya los vuelos del transbordador se habían hecho rutinarios, ya bastante fuera del diario escrutinio de los medios. Y de repente pasaba esto que nos hacía recordar que somos unos infantes en esto de salir del planeta.

Y justo ahora que hasta una maestra prometía transmitir clases desde la órbita.

Hoy ellos, y muchos otros pioneros exploradores y luchadores por la expansión del conocimiento humano, están en mi pensamiento.

4 comentarios:

Tesne dijo...

resuerdo que esa noticia la vimos en acasa de una vecina (vivia al frente) estabamos como de costumbre visitandola cuando de repente dieron el "extra".

la maga dijo...

si fue horrible,, porque con la maestra nacieron los sueños de ir todos -los comunes y corrientes- de campamento a la luna...y con ella se perdieron también.
la sentí tan valiente, tan esperanzada...

LuisCarlos dijo...

No lo recuerdo, pero es parte del imaginario.
Recuerdo una feria en mi pueblo pocos años después donde se intentó elevar un globo aerostático de papel, de más de dos metros de altura... y no subió más allá de un árbol vecino, donde se consumió a sí mismo, con ese fuego interior que lleva todo el que intenta volar.
El narrador del evento, con micro y parlantes, no encontró otras palabras: "estamos en charallave, no podíamos ser mejores que la nasa".

Lorenzo Albano F. dijo...

El ser humano es una criatura que toma riesgos aun cuando no es obvio que deba tomarlos. No habriamos prendido el primer fuego si no fuera asi...

Y sin embargo, cuantos no hubieran querido tomar ese riesgo para ir y contribuir, por una vez en sus vidas...