Yo nunca entendí eso lo de día de la raza. Me parecía raro relacionar el viaje famoso de Colón con las razas. Pero bueno, me lo calaba con la explicación de los indios, de los españoles, del mestizaje y todo eso.
Ahora se utiliza la fecha para exacerbar nacionalismos con quién sabe qué oscuros fines xenófobos. Siempre me he preguntado si la gente acá en Venezuela está consciente de lo españoles que somos. Lo digo porque los españoles que conquistamos esto que llamamos hispanoamérica somos nosotros mismos. Los españoles que ahora viven en España son los hijos de los que nunca vinieron mientras que en nuestra sangre mestiza corre la sangre de los españoles que si navegaron a conquistar, colonizar y fundar.
Y es que la América española, nos guste o no, es un territorio fenomenal. En ningún lugar del planeta se creó algo tan peculiar y tan original como acá. Y lo digo para contrastarlo con lo que ocurrió por ejemplo en la norteamérica de los "pilgrim fathers". Allá lo que hubo fué algo así como recrear la sociedad europea puritana inglesa en un nuevo ambiente. No hubo nada nuevo. Acá por el contrario se fundó un verdadero nuevo mundo. Una verdadera mezcla con gran influencia india, española y africana. Construimos grandes ciudades como Lima, Buenos Aires, Ciudad de México, Bogotá y Caracas. Hermosas joyas como Quito. Y creamos repúblicas desde el Río Grande a la Patagonia. Con un idioma y una cultura común condimentada por interesantes localismos.
Por supuesto que no estuvieron ausentes las guerras, las divisiones raciales, la marginalidad y la mentalidad colonialista. Males que siguen vigentes en algunas zonas de nuestro continente y por lo que muchos luchan para erradicarlos.
Pero sí. Nuestra herencia española corre por nuestra sangre. Es esa herencia brava y clara ante el dominio de la naturaleza que nos permite sin hipocresías disfrutar de una tarde de toros, coleados o toreados o como sean. No ocultamos nuestra herencia. Ni la que viene de la península, ni la que viene de nuestros antepasados mayas, caribes, aztecas o incas, ni la que heredamos de las antiguas civilizaciones africanas.
Y todo eso comenzó con ese audaz viaje en tres barquitos. Viaje que culminó la madrugada del 12 de Octubre de 1492 cuando Rodrigo de Triana avistó tierra. Todo ese gran fenómeno de conquista, de lágrimas, de mundo nuevo, de gran parto.
Así que celebramos un nacimiento doloroso cada 12 de Octubre. Lo de "la raza" y lo de "resistencia indígena" me parecen definiciones mezquinas para lo que realmente representa para todos esta fecha.
Nos guste o no lo ocurrido aquí estamos, aqui nacen y crecen nuestros hijos y aqui seguiremos para mirar al futuro.